domingo, 19 de junio de 2016

En mi patria viven dos


En mi patria viven dos

En mi patria viven dos,  una  es mala  y la otra buena;

La  mala  siempre  odia  a  la  buena,  es   una  pena;

La  buena  no   guarda   rencores  y  busca   la unión;

Queriendo  que   mi   patria   sea  una   gran   nación;

 

Esta la historia de  esperanza  paz  y  codicia  guerra;

Las  que  a  diario   luchan  entre si sobre  esta  tierra;

Una  busca  hacerle   daño  a  los  que cerca habitan;

La   otra   quiere   la   paz,  lo que muchos duro gritan;

 

Esperanza   paz: buena,   humilde,    linda y cariñosa;

Codicia   guerra: mala,   odiosa, creída,  y   mañosa;

Comparte  un  mismo territorio de  mucha g ente vivir;

En  los  siguientes  versos con mis palabras describir;

 

Es   un   territorio   gigante,  de  nombre  tres  colores;

De   pastizales  verdes,   y   flores  de  muchos olores;

Con  árboles  gigantes   junto a sus ríos y quebradas;

Los  frutos  caen  sobre  sus  aguas dulces y saladas;

 

Orgullosa  de  sus  dos   océanos, de  limpias  aguas;

Sus  peses  nadan  tranquilos,   caimanes  y tortugas;

El mono titi salta de árbol  en  árbol  frutas  comiendo;

Siendo  único  en  el mundo, un gran tesoro teniendo;

 

La  mirla,  la  guacamaya, y el incomparable copetón;

Deleitan  los  oídos  desde  el obrero  hasta el patrón;

El  loro  con  muchas  palabras al obrero  hace gozar;

Que  bajo  el  rayo  del sol trabaja  queriendo triunfar;

 

Utiliza sobrero vueltiao  que  muchos   desean  usar;

Unas  alpargatas  únicas  realzando el pie al caminar;

El  campesino,  indígena,  y  el  rolo trabajan sin parar;

Añorando que la tierra les brinde un delicioso manjar;

 

Sus  cultivos  caña  de  azúcar  y café de rico  aroma;

Que  endulzan  el  paladar de aquel de quien lo toma;

Deliciosos   mangos   y   naranjas  brindan un deleite;

A  quienes  trabajan  en   cultivos de palma de aceite;

 

Con  unos  suelos  ricos  en minerales y gran fortuna;

Eso  lo  sabemos  desde que   estuvimos  en la cuna;

Oro,  hierro,  níquel,  plata,  esmeralda y mucho yeso;

Mi  patria  se  siente   orgullosa  de  poseer  todo eso;

 

Tiene   cordilleras  que  le  bridan  variedad  de clima;

El  cálido,  templado,  frio  o  el   nevado de alta cima;

Albergando  desde    el  avestruz,  cocodrilo,  y   puma;

Junto con el cándelo, perico, y  pavo  de  fina  pluma;

 

Con gran variedad  de   aves,   plantas,   y   animales;

Que  viven  junto  a  arroyos,  paramos, y  humedales;

Los pájaros nos  deleitan  con  sus   muchos   cantos;

Se   deja   la   tristeza  y miedo, huyen  los  espantos;

 

Selvas  húmedas  y   secas, con  aromas  a  frutales;

También  Costas,  arrecifes,  ciénagas  y   manglares;

Nos   brindan    una    riqueza   única   e   inigualable;

Deleitando  al  forastero,  y   su   gente incomparable;

 

Quien se imaginara que aquí se ha  vivido  la  guerra;

Entre   Esperanza   Paz  y  la  odiosa  Codicia   Guerra;

Una nació en  una  noche   oscura    muy   tenebrosa;

La otra un día  soleado   tranquilo  con  color  de  rosa;

 

Codicia guerra tiene su casa  fea,  ninguno  la  quiere;

Mal oliente; porque se goza de  aquel que  se  muere;

A causa de sus   trampas  perturbadoras  y  cochinas;

Don de  utiliza  bombas,  metrallas, cuchillos y minas;

 

Esperanza  Paz   siendo,  humilde  y  cariñosa vecina;

Tiene  su casa  limpia,  muros   brillantes   alta resina;

Para que los asaltos y deseos de la loca  de  al  lado;

No la tome por sorpresa,  ella  de  eso  tiene  cuidado;

 

Esperanza Paz busca la libertad  para  los  oprimidos;

Codicia   Guerra  cuando   escucha  se tapa los oídos;

Esperanza Paz no quiere ni una gota más de  sangre;

Deseando que   su territorio  nunca más se desangre;

 

Todo  comenzó  por  la   ambición   al mucho   poder;

Con  demasiada   pobreza,  el  hambre y  poco tener;

Aprovechando  Codicia  Guerra  el  corazón  confuso;

Se  metió  dentro de él,  y  como  un   hielo   lo   puso;

 

Muchos hacían  negocios  con  los   conflictos  civiles;

Perjudicando no solo  a  unos   pocos,   sino   a  miles;

Codicia   guerra  con  su  duro,  y  ambicioso corazón;

Les  hizo  creer  a  todos  que peleando tenían razón;

 

La  decadente economía,  y  las  escasas  industrias;

La  desigualdad,  junto  con las condiciones precarias;

Codicia Guerra coloco   los  puntos   sobre   la   mesa;

Prometiendo   felicidad,   armonía   y   mucha riqueza;

 

Muchos de los habitantes la  siguieron  enloquecidos;

Esperando tener montos de oro, de  la  mano  unidos;

Solo consiguieron estar intranquilos con falta  de paz;

Y de brindarle la mano al amigo, su  corazón  incapaz;

 

Hubo una guerra entre  estado  libre  los  Centralistas;

Contra   las  provincias   nueva  granada  federalistas;

Llevando  ambos  a  un duro enfrentamiento  armado;

Dejando  mi  patria  boba, y suelo de plomo quemado;

 

Codicia  Guerra altiva, sonriente  muy  feliz  se  sentía;

De ver en los problemas que  a  las  personas  metía;

Se   alababa  solita   diciendo de  esto yo  soy  capaz;

De  eliminar,  la  callada   y  hermosa Esperanza Paz;

 

Esperanza Paz mientras tanto  observaba  silenciosa;

Al  egoísta, al mentiroso  y  la   persona   calumniosa;

Esperando se abstuviera de todos los malos  hechos;

Pidiendo  a  Dios,   cogiera   caminos  más   derechos;

 

Como si  fuera  poco también   guerra de   supremos;

Sacerdotes incluidos  aun que  jamás  lo   pensemos;

Aprovechando  todo  esto  los caudillos  reclamaban;

Reivindicación política, económica con eso soñaban;

 

Esperanza Paz un poco triste en  un  rincón  olvidada;

Esperaba que en  algún  momento  fuera   recordada;

Deseaba  cambiar  el   corazón  de  la mucha   gente;

Pero la  codicia  guerra  estaba  en  su  frágil   mente;

 

En mil   ochocientos   cincuenta  y uno  la guerra civil;

Donde  conservadores se  oponían a  justa   ley  civil;

Propuesta  por  José  Hilario, donde busca la libertad;

De los esclavos que morían  en  injusta  desigualdad;

 

En este episodio   hubo    enfrentamientos   armados;

Donde  Esperanza   Paz  realizo   bastantes llamados;

A dejar las armas y el egoísmo  las  fuerzas  uniendo;

Pero pocos la escucharon y  poca  acogida  teniendo;

 

Mil ochocientos  cincuenta  y  cuatro la   guerra   civil;

Donde  Melo dio un golpe de  estado,  el 17  de  abril;

Por la dura  derrota  frente  a   su   opositor   Obando;

Busco   rápida  venganza,  de esta manera actuando;

 

Los   militares  y   conservadores,  formaron   alianza;

Para  derrotar  al  que no les daba ninguna confianza;

Fue  una  guerra  donde la violencia estuvo ganando;

Sembrando   la   muerte,  y   muchas  vidas  llevando;

 

Codicia guerra   con  sus  malos   hechos   triunfando;

Esperanza   Paz   dejen   las   armas,  fuerte  gritando;

Estas palabras  las transformo en  forma  de  paloma;

Deseando  la  paz, a quien en  sus  manos   la   toma;

 

Esto  es  el  principio  de  una serie de guerras civiles;

Donde  muchos  heridos,  y  vidas llevándose a miles;

Muchas  personas   contagiadas   de  codicia  guerra;

Y  la  sangre  de  inocentes  corriendo sobre  la tierra;

 

La nueva   guerra  civil  de  mil  ochocientos  sesenta;

Liberales  tomaron   armas,  el  conflicto  se aumenta;

Deseando derrotar a  Ospina  Pérez  el  conservador;

Que en un poco descuido, se  convirtió  en  perdedor;

 

Mosquera tomo el poder y creo  en  un  dos  por  tres;

La  constitución   de   mil  ochocientos sesenta y tres;

En mil ochocientos sesenta  y  dos  la guerra  terminando;

Fue un conflicto entre dos partidos,  la  paz  alejando;

 

Entre mil ochocientos setenta y seis y setenta y siete;

Codicia  guerra atropella a la educación que se mete;

Donde conservadores  educación laica no  deseaban;

Creando  propuestas, que un mejor   futuro   forjaban;

 

Entre  mil  ochocientos  ochenta  y   cuatro,  y   cinco;

Liberales radicales  inconformes  pegaron  el   brinco;

No   querían   las   políticas    centralistas  de  Rafael;

Y pronto se formó una lucha en oposición contra a él;

 

En este conflicto hubo  caballos  y   carros  de  rueda;

Su   batalla  más  famosa  fue   la   de    la   humareda;

Dándose  un  triunfo   definitivo   para   los   radicales;

Propiciando la muerte  de varios de  sus   principales;

 

En mil  ochocientos  setenta cinco un nuevo episodio;

Donde Liberales guerreristas  demuestran    su   odio;

Contra   Miguel     Antonio   caro, entonces presidente;

En un  fallido  intento de  golpe,  la guerra  se  siente;

 

El liberalismo preocupado intenta recuperar el poder;

Reclutamiento en la plaza de  Bolívar,  no  por  joder;

Panamá  se  separa  es la única  que  sale  ganando;

Y  a Antonio   Sanclemente    del    puesto    bajando;

 

Fue   la   guerra  de  los   mil  días   este  su  nombre;

Donde Codicia Guerra   incertidumbre trajo al  hombre;

Fue    el    último    episodio   en    la   historia  tenido;

Sobre   las    guerras  civiles   y   mi    patria    sufrido;

 

Pero   apareció   la   insurgencia   y  grupos armados;

La violencia y el terror se siembra por todos los lados;

Cada   quien   busca   que   le   escuche  el gobierno;

Convirtiendo lugares de paz   en   un    duro   infierno;

 

Desde mil  novecientos  sesenta  y dos  hasta  ahora;

Vivimos   un    conflicto    armado,   mirando  la   hora;

Que este    pronto    se   termine   trayendo   la    paz;

Yo      que  mi   patria   y   su    gente de eso capaz;

 

Ha dejado muertos,  desaparecidos   y   secuestrados;

También  campesinos     de    sus    tierras    aislados;

Mi  patria  y   su   gente  dolida    no   aguantan   más;

Y  decide  que  hable   la   hermosa   Esperanza  Paz;

 

Esta vez  esperanza paz pone los puntos en la mesa;

Que levante  la  mano  a  quien  la  Paz   le   interesa;

Y    para    sorpresa    de   ella,    muchos    la   alzan;

Porque  Saben  que  unidos lo  que quieran alcanzan;

 

Unos   políticos    y     personajes     del    alto   poder;

Unen los grupos  y  así en algún momento   entender;

Las   exigencias   para   que  el   conflicto  se   acabe;

Porque   la  paz y  la unión es lo más dulce que sabe;

 

Toda  mi  patria  a Esperanza   Paz  a  gritos la apoya;

Levantan   sus    manos     y     aprecian     la      joya;

De   todas   las   piedras   preciosas   es la más linda;

La  tranquilidad  y  el   amor es lo que ella nos brinda;

 

Que   Dios   ilumine   al   hombre   que  la  Paz desea;

Que  escriba  poemas  de  amor  y  el  mundo los lea;

En ellos el nombre de mi patria en mayúscula escrito;

COLOMBIA QUIERE  LA   PAZ   pidiéndolo   a   grito;

 

Esta    es    mi    patria  linda de  nombre tres colores;

El amarillo, azul, y  rojo   que    ahuyentan      dolores;

Los lleva en su bandera  siendo  única incomparable;

Como su   gente  linda,  trabajadora,  y  muy  amable;

 

Todos en la vida nacemos desnudos  fuerte  llorando;

Con mucha  Codicia  Guerra  pero a la Paz  añorando;

Luego  un  día  estaremos  abrigados muy sonrientes;

Con la  hermosa  Esperanza  Paz   y   cero  dolientes;

 

Esperanza  Paz  en   mi  patria   ha  estado  presente;

Haciendo llamados  al ladrón, egoísta  y  delincuente;

Para que deje las armas, la envidia y  la  falsa ilusión;

Uniendo las fuerzas construyamos una  gran   nación;

 

Que se silencien las armas y el sonar de las bombas;

Que  se calle  la granada  y se  terminen las sombras;

Que  salga  el  sol  radiante, a   mi  tierra  iluminando;

Y los colombianos en su territorio, la Paz alcanzando;

 

Como en los cuentos  de hadas,  lo sé, no  lo  miento;

Lo  malo  siempre  se  opone  a  lo  largo  del  cuento;

Codicia   guerra   en   la   historia   siempre  ganando;

Pero Esperanza Paz   el    final    termina    triunfando.

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