Soy capaz
Soy capaz de dar un paso adelante;
Para dejar atrás la querrá cruenta;
El corazón se nos quedó punzante;
Y es hora que nos demos cuenta;
Tú y yo vamos
para adelante;
Con la esperanza
sabor a menta;
El amor Dulce de
nuestro lado;
La paz viene, a un
venga lenta;
Soy capaz de borrar
el pasado;
Para escribir un
mejor futuro;
De la violencia
yo ya cansado;
Y es hora
que le demos
duro;
Las consecuencias las
he pagado;
No solo yo, sino mi patria entera;
Dile a quien
este a tu talado;
Que la paz es de quien la espera;
Soy capaz de
sembrar amor;
Para el mañana recoger alegría;
Es una forma de sentir calor;
Y el triste
que se sonría;
Gente de mi paria tengamos valor;
Todos unidos la paz
apoyemos;
Si tomamos el camino del amor;
La paz obtendremos;
Soy capaz de dejar el rencor;
Y Perdonar a mi hermano;
La guerra nos trajo dolor;
Es hora que nos demos la mano;
La mano de la buena
alusión;
Y así crear un mejor futuro;
La paz es nuestra misión;
Y claro lo que es
oscuro;
Soy capaz del orgullo arrancar;
Para darle paso a la
humildad;
Un barco en la orilla
anclar;
Repleto de felicidad;
Felicidad que todos debemos tener;
Para que la paz no se ahuyente;
A la violencia nos debemos oponer;
Para que la paz no se ausente;
Soy capaz de quemar el odio;
Para que el amor florezca;
Como la sal trae el sodio;
La paz es dulce y
fresca;
Fresca como el agua de manantial;
Que Hidrata el fondo del alma;
La paz profunda no
facial;
Al alboroto lo calma;
Soy capaz de dar un abrazo;
Y sentir el calor de la esperanza;
Ese será el primer paso;
De quien la paz lo
alcanza;
El herrar es de humanos;
Y el enmendar también;
Mejor darle las manos;
A quien herró también;
Soy capaz a la
altivez de derrotar;
Para que triunfe la mansedumbre;
Un don que no es
botar;
Haciéndolo de costumbre;
Costumbre de buenos modales;
Dando a quien lo necesita;
Cariño, respeto, y mucho amor;
A quien la paz lo visita;
Soy capaz de asfixiar la guerra;
Para que la paz respire;
Esto sobre la tierra;
Hará que el mundo gire;
Gire trayendo esperanza;
A quien este débil y cansado;
Después de la tormenta hay bonanza;
Y La paz a nuestro
lado;
Que Dios ilumine al
hombre;
Y nos regale su santa
bendición;
La paz es un dulce regalo;
Que trae para mi
nación;
Por eso hay que fe tener mucha;
Y creernos que somos capases;
Pongámonos en frente
de lucha;
Y ágamos las pases;
La paz comienza en el corazón;
De quien tanto la desea;
Es una fuerte razón;
Para que el mundo nos vea;
Nos vea con ojos de cariño;
Diciendo han querido mejorar;
El hombre, la mujer y
hasta el niño;
De la guerra alejar.
Alejar no por unos días;
Sino para siempre;
La violencia es hora de dejar;
Y la paz que venga por siempre;
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